martes, 29 de junio de 2010

Tiempo electoral

Se acerca un nuevo período electoral. Estamos permanentemente recibiendo noticias de políticos que "miden bien" o "miden mal" para las próximas presidenciales de 2011. Para cada noticia mediática se especula a quién favorece como candidato y a quién no en vista a las elecciones.

Casi sin darnos cuenta estamos cayendo nuevamente en lo mismo de períodos anteriores. A mi edad el primer gobierno del que tengo algún recuerdo es el (breve) período de la Sra. M. E. Martínez de Perón. En aquel momento el gobierno se había vuelto virtualmente insostenible, y las mayorías festejaron el golpe de estado y la asunción del gobierno de facto. Luego de años de aciertos y errores se convoca a elecciones resultando vencedora la fórmula encabezada por el Dr. Alfonsín. Durante el período electoral se hizo especial énfasis en la oposición al régimen gobernante, lo cual por sí mismo alcanzaba para medir bien en la intención de voto.

Se repite la situación: Luego de años de aciertos y errores se convoca a elecciones resultando vencedora la fórmula encabezada por el Dr. Menem. Durante el período electoral se hizo especial énfasis en la oposición al régimen gobernante (la tasa de inflación), lo cual por sí mismo alcanzaba para medir bien en la intención de voto. No hizo falta para ganar las elecciones que se explicaran sus habilidades de gestión ejercida en cargos anteriores.

Se repite la situación: Luego de años de aciertos y errores se convoca a elecciones resultando vencedora la fórmula encabezada por el Dr. De la Rúa. Durante el período electoral se hizo especial énfasis en la oposición al régimen gobernante ("Dicen que soy aburrido", y la tasa de desempleo), lo cual por sí mismo alcanzaba para medir bien en la intención de voto. No hizo falta para ganar las elecciones que se explicaran sus habilidades de gestión ejercida en cargos anteriores.

Se repite la situación: Luego de (pocos) años de aciertos y errores deja el gobierno y, luego de varios presidentes muy efímeros el sillón de Rivadavia queda para el Dr. Duhalde. En este caso no hizo falta ni siquiera proceso electoral.

Hoy nos encontramos en una situación similar. El Kirchnerismo gobernante, a quien se había bendecido con el favor electoral hace unos años atrás, llega (a mi modesto entender) a las próximas elecciones con una imagen pública deteriorada. Todavía no se definen los pre-candidatos ni, mucho menos, los candidatos. Esperemos no repetir la "película" y que nuestros políticos muestren (antes de asumir) sus resultados de gestiones anteriores. No nos alcanza con las promesas de lo que se hará a futuro, necesitamos ver sus capacidades por anticipado.

Nótese que:

  • No muestro los aciertos y errores de cada gobierno.
  • No se hace un juicio de valor sobre la calidad de los diferentes períodos de gobierno.
  • Es un post exclusivamente subido a la red a modo crítico del comportamiento electoral que tenemos.